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Sachsenhausen

Cuando caminaba hacia el campo de concentración pensaba que ese camino era el mismo que habían recorrido los prisioneros allí encerrados hacía relativamente pocos años. Un camino que probablemente haya sido el último para decenas de miles de ellos. Llegue a un muro en el que pude leer algunas inscripciones de prisioneros que me conmovieron y me erizaron la piel.

Transcribo un par de testimonios de los prisioneros que fueron llevados en la llamada “Marcha de la Muerte”:

“Hasta en nuestras peores pesadillas no hubiésemos podido imaginar el horror que nos esperaba. Pronto, esa primera noche, escuchamos unos disparos no muy lejos de nosotros, disparos individuales. Comenzamos a caminar sobre los cuerpos de otros prisioneros. Nos dimos cuenta de que cualquiera que no podía caminar era fusilado en el sitio. Así siguió durante días, realmente fue una “marcha de la muerte”. Imaginen que no recogían ni siquiera los cadáveres, teníamos que caminar sobre nuestros camaradas muertos y seguir caminando, fue una marcha horrible (…), habrá durado unos seis días. -Mark Tilevitch, Rusia

“El 2 de Febrero, el día que el campo fue liquidado, nos marchamos a Sachsenhausen. Para la marcha forzada de cerca de 5 días, 1,600 prisioneros anduvieron con una sábana, un poco de comida enlatada y un pedazo de pan. Nevaba y el tiempo era frío y húmedo (…). Los guardias de la SS nos golpeaban en la cabeza con sus porras. Siempre que golpeaban a alguno hasta la muerte, lo enterrábamos al día siguiente y tachábamos su nombre de la lista. Lo mismo les paso a todos aquellos que estaban demasiado cansados para seguir caminando. Se les disparaba en la cabeza, los trepaban a un carro y los enterraban durante la noche”. -Wojciech Cieslik, Polonia

Tras leer estos y otros fragmentos, pude hacerme una idea de qué terrible había sido la experiencia del campo de concentración. Hacía mucho frío en ese momento y yo estaba bien abrigado. No me imagino el sufrimiento de estar sin ropa, desnutrido y obligado a trabajar en ese campo. Seguramente fue una pesadilla. Es increíble el nivel de crueldad que puede llegar a tener el ser humano.

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